Ya tenemos preparada la nueva crónica de Roberto Martínez. Esta vez, nuestro colega profesor en los Altos de Cazucá nos describe cómo se recibió la desmovilización de los guerrilleros del M-19 entre la gente de su comunidad.

¡Esperamos que la sepáis disfrutar, pulperos!

LOS CAZUCANOS, CÓMO ENTENDIERON  EL POSCONFLICTO

POR ROBERTO MARTINEZ

 

“Que comienza la fiesta…. ¡Que tenemos!… Mesa… que más aplauda… mesa… que más… aplauda… mesa… que… más… aplauda”….

Uno de los ejemplos palpable fue una nueva invasión el jueves 16 de junio del 2016, en sitios donde fueron reubicados centenares de familias anteriormente en el barrio El Arroyo y parte del barrio El Progreso llamado el hueco (zona de altos riesgos).

“Le… mando… le… mando… a la niña mesa… que más… aplauda… si”…   para familias “desplazadas”… “Le mando a la niña mesa… que más aplauda… si”… personas de la calle del Bronx… invasores… tierreros… “Mesa que más aplauda…, mesa…. que más… aplauda… Sa, sa, sa… Ya tu sa, sa, sa…”

El sábado 18 de junio del mismo año a las seis de la tarde. Yo me dirigía rumbo a la casa de mi compadre William, baje por la invasión tropezándome con el viejo Rafa, un caliche de profesión zorrero (personas que trabajan con una carreta jalada por una mula). El caliche más… de mala… como los hijos naturales que no reciben herencia; ya que no fue reubicado; tampoco fue beneficiario con la camioneta que regaló a los zorreros. El exalcalde Petro (candidato a la presidencia de la república); Rafa, tenía más de 9 años sacando el pasaporte para viajar a la hermana república de Venezuela. Para recibir la herencia de su padre, no había podido viajar por la falta de cien mil pesos y cuando los consiguió. El Presidente Maduro; desterró a muchos colombianos; uno de esos fue el papá del viejo Rafa…

Mesa…mesa… que más aplauda… mesa que más… aplauda… No… S a… sa… sa….

El viejo Rafa, el popular caliche, que vive en el mundo del Mal boro, en las películas de vaqueros; como dice el viejo flecha… (El Escritor David Sánchez Julio); como dice la canción.

“Hay que fuma… Tengo Yo… Hay… que Cabeza… me voy pá… la… luna”…

Me tropecé al viejo Rafa esperándome con un saludo bien cheverongo.

—Qué más… Profe… Aquí recogiendo unos plastisies… (Plástico), para construir un rancho en la nueva invasión del Arroyo; tú sabes… que esa vaina del ¡Pot Comflicto! Va… a llover… billetes verdes… Para nosotros los pobres, desplazados, bueno mi profe lo dejo, para seguir recogiendo plastisies…

“Sa, sa, sa… Tú me aplaudes… que tú me aplaudes… Sa… sa… sa… Mesa que más aplaude… Si… y los “Desplazados”… Sa, sa, sa… Y los del Bronx… Sa, sa, sa… y los Tierreros… Sa, sa, sa… y los políticos… concejales… y Alcaldes… Sa, sa, sa… La Mesa que más aplauda”….

Yo seguí la marcha cagado de la risa, cuando escucho al viejo Rafa también cagado de la risa.

—Oye profe… cuando termine de construir mi rancho te caigo a tu casa, para tomarnos tres botellas de guaro y me espliques cómo es  esa vaina del Pot Comflito con billetes…verdes… que yo lo llevo en la buena…

“Hay que Cabeza tengo Yo… Me voy pá la luna… La fumá de ayer ya se me paso… Esta es otra fumá… que traigo Yo…”

A los pocos minutos llegué a la casa del compadre, no estaba, la puerta de la calle estaba con tremendo candado; como las puertas de la Alcaldía de un pueblo; cuando el Alcalde la deja cerrada para irse a jugar dominó al lado de un vecino con pantalones corto, en chancletas y la camisa desbotonada. Mientras esperaba al compadre se me acercó doña Catalina y me observó de pies a cabeza saludándome.

—Profe… como le va, ya coronaron los de las invasión pasaron las 72 horas, si profe… coronaron… sus ranchos y la plata del Pol Comblito, que vaina, es que viene buena platica… cuando estos guerrilleros negocien en Cuba”…

“Mesa… mesa… que más aplauda… Mesa… que más aplauda… Sa, sa, sa… Ya, tu… sa… Que tú me aplaudes… Sa, sa, sa… Mando, le mando, le mando… a los “desplazados” a los del Bronx… Le mando, le mando, le mando… a los políticos… tierreros… al Alcalde…. Sa, sa, sa…. Mesa que más aplauda…. Mesa que más aplauda… Sa, sa, sa”…

Catalina la o… Catalina la o…. La vieja Catalina, se marchó  rumbo para su casa y luego salió con una sonrisa de oreja a oreja; observando para varios lados con una pita en la mano, un machete y cuatro estacas. Sorprendiéndose cuando me miró, y me dijo.

—Huy… profe… aguantando frío… por si las mosca… voy a para rancho frente a mi casa.

“Mando, le mando… a la niña… Sa… sa, sa… Y los políticos… Y los presidentes de juntas… Y los “desplazados”… Y los tierreros…. Y al Alcalde…. Y a los concejales… Y a los invasores… Y a los del Bronx… ¡Y después no digan que no le avisamos… Sa… sa… sa… Que… comienza… la fiesta… Que tenemos… Mesa… Que tenemos…. Mesa… Que más…. Aplauda… Mesa… Que… Más… Aplauda… Y después… no digan Que No… Le avisamos…

Las comunidades de los Altos de Cazucá, paradójicamente conviven con cicatrices de la violencia armada que no han sanado convirtiéndolas en soluciones de la pobreza asistencialista; sin determinar términos para conciliar con la responsabilidad de sus núcleos familiares y resolver de manera responsable los problemas de su entorno como individual y colectivo; para mejorar una calidad de vida. El posconflicto, para la mayoría de los residentes de los Altos de Cazucá es otra de las salidas; para salir de la pobreza. Supuestamente muchos de los colombianos han elegido como punto de referencia los Altos de Cazucá; en invadir de nuevo las zonas de alto riesgo con la esperanza de ser reubicados en apartamentos. Son en su gran mayoría personas que tienen vivienda, son residentes de la misma área, personas que llegaron de los desalojamientos de las calles del Bronx.

Parece ser, para algunos habitantes de los Altos de Cazucá, que es un juego mediático de intereses de poderes políticos regionales y nacionales; para atrapar los beneficios del posconflicto. Para algunos de los habitantes de los Altos de Cazucá; supuestamente es una manera de presionar de manera deshonesta, donde encajona el concepto que todo vale para salir de la pobreza; y los políticos enriquecerse manteniendo un Estado de corrupción.

El posconflicto, en los Altos de Cazucá se convirtió en un espejismo en la solución de la calidad de vida; para sus habitantes. El posconflicto, es un concepto que se ha venido manejando desde las diferentes negociaciones con los grupos armados desmovilizados; en las regiones donde el posconflicto estuvo influencia. Se caracterizó con resultados de corrupción; aumentando la violencia armada; el empoderamiento del narcotráfico de estas regiones; el aumento de familias desplazadas, por la pobreza y la violencia armada.

El posconflicto en los Altos de Cazucá, se viene manejando desde la desmovilización de los grupos guerrilleros M-19, (proyecto de vivienda social), EPL, CRS. El posconflicto, en los Altos de Cazucá ha generado un aumento de “familias desplazada por el conflicto armado;” esta población está acobijada de un modelos económicos de ayudas humanitarias, microempresas, proyectos productivos, asistencia Psicosocial. Que han terminado en el empobrecimiento y el deterioro de la salud mental en diferentes patologías manifestadas en los habitantes; como alteraciones en el estado afectivo, en problemas de consumo de sustancias psicoactiva y en problema de control de impulso. Así mismo, implica alteración en el proyecto de vida, en el vínculo familiar, en la autoestima y en la pérdida de la noción de normas sociales.   

Sin caracterizar las intervenciones del Plan Colombia, organizaciones no gubernamentales como ACNUR, Presidencia de la República, Naciones Unidas, Techo por mi País, Catalina Muñoz, la casa de los derechos, UAO, CHF, etc.  La paradoja de la vida que los benefició del posconflicto; en la negociación con la FARC. P.P; no llegó a los cerros de los Altos de Cazucá. El viejo Rafa y los habitantes de los Altos de Cazucá; le echaron el agua sucia al Alcalde Peñalosa de Bogotá D.C; porque dijo por los medio de comunicación que el municipio de Soacha es un hueso.  

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Los cazucanos, cómo entendieron el conflico – por Roberto Martínez

Crónicas sobre los Altos de Cazucá y sus gentes. Esta vez, se describe cómo se recibió la desmovilización de los guerrilleros del M-19 entre la gente de esta comunidad.

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